Preciosas imágenes rebosantes de luz y color. La digital no lo hace todo sola...hay que darle, como es el caso, vida, aliento e inspiración de manera sabia. Las maravillas que nos regala lo cotidiano y cercano si uno está dispuesto a ello. No hace falta ir al último confín del planeta para disfrutar de la belleza de las pequeñas cosas que nos acompañan en nuestra singladura, la de cada uno. Lo digo de buena tinta .Pero hace falta estar atento a lo que casi siempre nos pasa desapercibido frente a cosas de mayor tamaño o supuesta relevancia, para prestar todos nuestros sentidos aturdidos por el maremagnum del día a día ante lo que se nos sugiere constantemente a nuestro alrededor. A lo que nos susurra la naturaleza contínua e incansablemente: soy contigo....y tú, conmigo. Somos lo mismo.