"Hay que ser sucios", alguna vez oí decirle a la eminencia. La noche es sórdida, indefinida, carente de correciones, de perfección. La fotografía tiene que ser sucia, tiene, a veces,que asemejarse a la noche. Este es el principio de una serie fotográfica que se enfocará en "la sucia noche", en la incertidumbre, en la tensión de pasadas las 19 horas.
Para estas tomas utilicé una Nikon D70s y un lente de 24 mm (la distancia focal que he preferido toda la vida).