En el cuarto piso de un edificio enclavado en el corazón mismo de la calle Capón ronrronea uno de los centros de la Comunidad Hare Krishna en el Perú: ISEV. El espacio parece avanzar a otra velocidad, descarrilado de nuestro tiempo inmediato, de la Lima capital convulsionada que se observa a través del gran ventanal que ilumina el silencio del templo.
Llegué con un gran amigo para hablar sobre meditación con el Maharaja Tapasvi, uno de los convertidos que estaba a cargo del centro, llegué para darme cuenta que no todos vivimos atrapados como carneros en corrales que lo único que saben hacer es crear una epidemia de ansiedad, instaurando la idea de que siempre debemos vivir añorando lo que vemos más allá de la cerca.
busco a la madre imlitala dd, si alguien la vè digale que harinama busca el teatro que ella deberia estar haciendo...mis respetos a todo ustedes vaisnavas...no lo olviden por favor