A alguien le dije por allí que la intención no era otra que desatar la ira, presionar un botón y dejar que la luz fluya a través del sensor, que lo disgregue, que lo deteriore, así como las mutilaciones neuronales que atacan de vez en cuando. No nos damos cuenta y dan muerte. Esa noche quise destruir algo, no encontré otra manera más inutil que aniquilar mi preconcepto.